Ariadna, la psicóloga de los suicidas

Omar Martín · 11 de enero de 2012 · 1 min de lectura

Detalle de una escultura de mármol con paños drapeados y una mano alzada

Ariadna era la psicóloga a la que acudían los suicidas, pues ejercía también de alcahueta de la muerte. Sus pacientes sabían que gracias a ella, incluso perdidos en su oscuro laberinto, hallarían un último beso, el más frío. Sin embargo, hubo un engreído muchacho que antes de adentrarse en sus tinieblas, le robó el corazón para iluminar sus pasos. Desde entonces, su cuerpo frío y hueco, todavía espera el regreso de Teseo.


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