Barbie y Lilli

Omar Martín · 12 de junio de 2008 · 2 min de lectura

Barbie

Muñeca Barbie

Otra historia, sacada de esos anecdotarios que son los libros de inglés.

Barbie, la muñeca más famosa del mundo tiene ya más de 50 años. Icono del “American Life Style” durante décadas (incluyendo parte de su hipocresía y doble moral), el más polémico juguete de Mattel es un éxito indiscutibe y abrumador de ventas. Pero, a menudo, también se ha vinculado con una exaltación imprudente de un tipo de cuerpos femeninos casi imposible. Sin embargo, al margen de esta clase de polémicas, los orígenes de la muñeca más famosa del mundo también están envueltos en un velo, cuanto menos, turbio.

Barbie

Muñeca Lilli

Y es que hablar de Barbie, hay que hablar primero de Lilli, y para eso hay que remontarse hasta la Alemania de 1952, cuándo Beuthim, el creador de la tira cómica del periódico germano Bild Zeitung, dibujó a una frívola joven de estilizadas lineas llamada Lilli. Tal fue la popularidad del personaje que su dibujante decidió encargar una muñeca de Lilli al juguetero Rolf Hausser, con la que obsequiar así, a los visitantes del rotativo. Y gustó tanto el presente, que Lilli empezó a comercializarse por toda Alemania y parte de Europa. Sin embargo, no era una figura corriente. A diferencia de la inmensa mayoría de juguetes, estaba destinado al público adulto, concretamente a los hombres, pues su estilizada y adulta figura y sus atributos femeninos especialmente voluptuosos, enseguida atraían las libidinosas e inherentes miradas del sexo fuerte.

Todo iba bien para Rolf, hasta que en 1956, una mujer llamada Ruth Handler llegó de vacaciones con su marido, y sus hijos Barbara y Ken. Ruth se llevó una muñeca Lilli de recuerdo… Tres años más tarde, Barbie, una copia perfeccionada de Lilli, empezó a venderse en los Estados Unidos. Ruth Handler era la esposa del mandamás de Mattel.

Obviamente, la versión “oficial” es que Lilli solo sirvió como fuente de inspiración para crear a Barbie, y no quiero entrar aqui a intentar discernir la delgada linea que separa la inspiración de la burda copia, pero no tardaron en aparecer los litigios legales entre Rolf y Mattel, litigios que supongo que no acabarían demasiado bien para el artesano alemán, pues en el año 2003 éste ejerció una nueva acción legal contra el gigante de los juguetes americano. Conflicto del que, desgraciadamente, no he encontrado información.

Finalmente y a modo de mera curiosidad resaltar también algunos accesorios no oficiales hechos por fans con mucho tiempo libre y de dudoso buen gusto, como la Barbie que menstrúa, con tampax incluido, o la silla eléctrica para Barbies. Además, ofrecen una guía paso a paso para poder crear estos engendros.

Barbie menstruación silla electrica

Como último dato curioso, he encontrado muñecas Lilli de 1955 cuyo precio ascendía a más 300 € en eBay, a falta de 6 días para que finalizara la subasta.


Comentarios

4 comentarios originales de la época en WordPress, conservados tal cual se publicaron. Ya no admiten respuesta.

  1. edualf13 de junio de 2008

    pues bien ahora alguien paga con la misma moneda dado que Mattel esta enfrentada a la fabrica de las bratz por algo similar. Dicen, en resumen, que uno de los empleados de mattel estando de vacaciones ideo las muñeca bratz y que a la vuelta al trabajo, al cabo de un tiempo, decidió cambiar de aires y se largo de mattel y allí donde fue se llevo la idea y e aquí la razón del litigio

  2. Inkoherence14 de junio de 2008

    Pués les está bien empleado. Bueno, desconozco los detalles, pero eso de quererse apropiar de una idea que ni si quiera ha salido de la mente de alguien me parece absolutamente desproporcionado.

  3. María Inés Maldonado9 de noviembre de 2010

    Es increíble que este robo de idea no se sepa en TODO el mundo. Por qué los norteamericanos se mueven con tanta impunidad?

  4. pamela14 de agosto de 2011

    ola soy pamela

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