La pequeña muerte

Omar Martín · 10 de enero de 2012 · 1 min de lectura

Escalinata de piedra con balaustrada hacia un jardín con templete y contraluz

Su primera condena, descender al jardín prohibido encerrado en su propia jaula. Su última tortura, liberar su memoria en el corazón del laberinto… ¡Qué goce ahora de la pequeña muerte!


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